Con Joe Madrid, llegó la salsa

25/12/2020 03:55 p.m. 

*Se conmemoran 15 años de la muerte de este importante pianista cartagenero que marcó una época en la salsa y el jazz latino de nuestro país.

Por Armando Muñoz Castaño*

Este músico cartagenero que vamos abordar, se caracterizó en el mundo de la música por ser bajista, pianista, compositor, arreglista y director musical, en la década de los sesentas, de las grandes orquestas de música bailable colombianas, protagonista de importantísimas bandas de salsa de New York y regreso al país a generar y grabar salsa colombiana, fue protagonista de los programas televisivos colombianos, docente de música y protagonista del jazz latino en el país.

Vamos a acercarnos a la vida de este artista cartagenero, Joe Madrid conociendo de su familia. Nació en el seno del matrimonio de Mercedes Merlano (ama de casa) y don José Fernando Madrid Blanco (contador público); el resto de la familia la conforman sus hermanos Cristóbal, Luis (obispo en varias regiones de Colombia) y Rita Elena (fallecida).    

Su nombre de pila era José Fernando Madrid Merlano, nació en el barrio de Manga, un 27 de septiembre de 1945 en la ciudad de Cartagena departamento de Bolívar, Colombia.

Su vocación por la música fue temprana; a los cinco años de edad, cuando recibió de regalo de navidad un acordeón que domino rápidamente, según cuenta su hermano Cristóbal a los seis años compuso su primera canción que fue un momento muy agradable para toda la familia.

Un vecino del barrio Manga, de apellido Gimber, le sugirió al padre de Joe que explorara la virtud musical del pequeño y su padre lo puso en manos del profesor Oscar Salón, director de la banda de la Armada Nacional. Años después recibiría clases con el eminente profesor don Juan De Santis. En esos tiempos su instrumento seguía siendo el acordeón.

Sus estudios de la primaria los realizó en el colegio La Salle ubicado en la Calle de la Factoría del barrio Santodomingo en el centro histórico, estudió hasta la edad de nueve años; su familia se muda a la capital de la República Bogotá, algo que resultaría determinante para el niño, pues la residencia donde se ubican estaba amoblada y tenía un gran piano acústico que fue su cómplice y aliado. Se dedicó por completo a él (al piano), en forma autodidacta, devorando todo tipo de texto de música.

En la ciudad de Bogotá siguió sus estudios en el colegio Santo Tomás y el Colombo Ecuatoriano, donde consiguió grandes y fieles amistades: German Chavarriaga su baterista de toda su vida y Juan Manuel Roca, poeta y escritor, estaban en su grupo. Durante los descansos, en la rectoría del colegio, se le permitiría entrar y tocar un piano, por el cual lo rectoría se convertía en una fiesta con aromas y ritmos caribes.

Con catorce años de edad ingreso al Conservatorio de Música de Bogotá, pero se retiró al no encontrar lo que buscaba, y cuando apenas cumple 15 años ingresa al grupo Los Excéntricos del Twips, que dirigía Leo Caballo. Con ellos realizó su primer viaje como músico al exterior, a Venezuela.

Seguidamente ingresó al grupo Los Daro Boys, agrupación con la que se presentó en el teatro Colón en Bogotá a inicios de los años sesenta, en un concierto de música tropical que recibió elogios y también críticas, pues se consideró que habían profanado el teatro Colón con música popular, como escribió el poeta León De Greiff en una columna en el diario El Espectador. En esa ocasión, recuerdan sus hermanos, el no esperaba menos y el asunto no le afectó.

Juventud y viajes

Desde joven Joe fue retador e irreverente y eso le costó que su padre le negara permisos para salir del país.

En el año 1963 le sirvió de productor al cantante de la nueva ola Harold Orozco y también a Willie Vergara, en el LP Chévere. Posteriormente continuó con giras al exterior  con diferentes agrupaciones colombianas como intérprete del bajo y el piano.

Formó parte de orquestas colombianas como las de Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Ramón Ropaín, Alex Acosta (Muñecón), Nuncira Machado, y Benny Bustillo las cuales eran grandes agrupaciones intérpretes de la música tropical colombiana.

En el año 1966 en un viaje a los Estados Unidos  grabó un LP con un cuarteto de Miami que lo conformaron Chico Orifiche, un tal Manteca como percusionista, Willie Chirino y Joe. El productor fue dueño del sello disquero Gema, el humorista cubano, Guillermo Álvarez Guédez. 

Joe Madrid hizo parte de uno de los colectivos musicales más importantes de la década de los años sesenta. Se trata de La Cumbia Colombia, allí tuvo como compañeros a Rafito Valera, Gilberto Arroyo, Cécil Cuao, Luis Núñez, Justo Almario, Francisco Zumaqué y Joe Coneo, entre otros. Con La Cumbia Colombia grabó para el sello Polidor dos LP en los años 1968 y 1969 y también realizaron giras por México y los Estados Unidos, en una de ellas se quedó por largo tiempo, además tenía una gran facilidad para el idioma inglés.

Con respecto a la música del jazz norteamericano sus pianistas favoritos fueron Oscar Paterson, George Shering y Bill Evans. En una de las visitas a los Estados Unidos se radicó en Miami y de ahí pasó a Nassau, Bahamas acompañando como bajista al músico dominicano Ramón Almodóvar. Tocaban en el restaurante y ‘night club’ del Hotel Jazz Society. Estando en Bahamas conoce personalmente a Los Beatles que se encontraban filmando una película.

En estos años se casa con la dama polaca Yadi Kayuncosca y tiene una hija, Nicole. Joe quiso que su hija conociera las costumbres colombianas y la trajo a vivir un tiempo en el país.

Seguidamente pasa a trabajar en la CBS mexicana y participa en la grabación de un álbum titulado latinos Underground.

Los Años Maravillosos

Los años de la década de los setentas fueron intensos, como pianista, arreglista, compositor y profesor. Se codeó con lo más granado de la salsa de New York y lo más granado del jazz norteamericano.

Con la primera orquesta de salsa que trabajó fue con la del flautista y saxofonista Andy Harlow, participando en las producciones discográficas “El Campesino” y “La Música Brava”; seguidamente como pianista y director musical de la orquesta del cantante Ángel Canales, participa en la producción “Sabor”. Con la banda del conguero cubano Ramón Mongo Santamaría, brilla con luz propia por más de tres años como pianista, arreglista y compositor, participó en las siguientes producciones: “Ubane” “Fuego” y “Mongo Santamaría Live At Yankee Stadium”; participó con Mongo en la película “Salsa”, interpretando el tema Leah y al final de la presentación se escucha a Symphony Sid decir: On piano José Madrid. Con Mongo en el álbum Ubane compone el tema Cumbia Típica interpretada por el cantante cubano Justo Betancur. Joe Madrid es el arreglista del tema Canto Abacuá con la orquesta de ‘El Rey de las manos duras’, Ray Barreto e interpretada por la voz del cantante panameño Rubén Blades.

Además, Joe trabajó en la salsa como pianista con orquestas como la del maestro Tito Puente, Machito y sus afrocubanos, Ray Barreto y las anteriormente mencionadas.

En el jazz y la música norteamericana formó parte de las bandas de Woody Herman, Stan Kenton, Gato Barbieri, Aretha Franklin, Freddy Hubart y El Padrino del Soul, James Brown.

También tuvo la faceta de docente musical, en la que realizó una maravillosa labor en la Universidad de Dallas con 19 jóvenes, con los que realizó presentaciones en diferentes auditorios universitarios norteamericanos.

El Regreso A Colombia

Después de la experiencia en los Estados Unidos, Joe Madrid regresa a Colombia a finales del año 1976, y firma con el sello disquero Polidor, logrando realizar dos producciones “La Moña” y “Llegó La Salsa” con músicos colombianos y como cantante el barranquillero Jairo “El Flaco” Licazale.

Seguidamente trabaja en la televisión colombiana con María Cristina Caicedo y Fernando González Pacheco en los programas “Compre La Orquesta” y “Caiga En La Nota”, donde fue bautizado por Pacheco como El Príncipe de Anapoima, ya que tenía una pequeña finca en esa población de Cundinamarca.

Participa como productor, pianista y arreglista con orquesta La Tropibomba, para el sello Polidor de la producción “Bomba 77”.

Tuvo en mente un proyecto que no consiguió apoyo económico; solo quedan como evidencias la presentación en la televisión nacional colombiana de “La Colombia All Stars” con músicos como Julio Estrada, Fruko en el bajo; Gabriel Rondón en la guitarra; pianistas Jimmy Salcedo y Armando Manrique; Adolfo Castro en las trompetas; El Pantera en los trombones; congas Willie Salcedo; batería Armandito Velásquez, Viveros en el timbal; cantantes Jairo Licazale, Juan Piña, Piper “Pimienta” Díaz, Wilson Saoco y Joe Arroyo; dirección y piano Joe Madrid, entre otros. De las evidencias quedó una presentación en el programa televisivo “El Show de Jimmy”. No fue posible legalizar y grabar el proyecto ya que los artistas tenían compromisos con diferentes sellos disqueros y vivían en diferentes ciudades, además, el dinero para materializar el proyecto no fue posible.

Otra faceta importante de Joe Madrid en Colombia fue la de docente musical particular; dan testimonios de ello el saxofonista y flautista Gilberto Tico Arnedo y el bajista Saúl Suarez.

En Colombia se unió con la dama Huilense Enriqueta Bahamón que popularmente se le conoció como Capullo; de esa unión nació su hijo José Fernando Madrid Bahamón.

En su regreso a Cartagena en el año 1980 con su mujer y su hijo recién nacido, vivió en el barrio que lo vio nacer, Manga más explícitamente en la segunda avenida con carrera 24 esquina; fue notoria su vida un poco desorganizada y con muchos excesos. Trabajó en el bar Macumbia  ubicado en el barrio Bocagrande con un formato musical pequeño, además acompañó al trompetista cubano Alfredo “Chocolate” Armenteros en el Bar Mirador de Las Ánimas y en varias presentaciones en Cartagena.  Seguidamente pasó a trabajar en la ciudad de Barranquilla, donde se presentó en un bar llamado Papagayo, interpretando música colombiana y Latinjazz; también en otro bar llamado Chic Corea; acompañó en Barranquilla y en Colombia al maestro Antonio María Peñaloza y se recuerda una mítica presentación en el parque Sagrado Corazón en un concierto de jazz con Peñaloza, de la cual fuí testigo presencial. Allí la cumbia colombiana y el jazz norteamericano danzaron juntos. También dan testimonio de ese evento el poeta Miguel Iriarte y el investigador y realizador radial Rafael Bassi.

Otro trabajo realizado por Joe Madrid y muy significativo para sus hermanos, fue, los arreglos de dos temas colombianos: La Múcura y Josefa Matía, para la maravillosa orquesta instrumental del gran músico vanguardista  Ray Coniff; en Colombia dichos temas antológicos fueron dados a conocer en un disco editado en 1979 para los socios de una firma de tarjetas de crédito.

En la década de los noventa siguió su labor pedagógica musical, haciendo presentaciones con su trío conformado además por German Chavarriaga en la batería y Saúl Suarez en el bajo.

En el siglo XXI, Joe recibe un homenaje en la quinta versión del Barranquijazz que organiza la fundación Nueva Música. En el cierre de dicho festival se presentó con su trío y no pudo finalizar la actuación por problemas respiratorios y se le tuvo que poner una bala de oxígeno para recuperarlo.

En los últimos años realizó un promedio de 1.500 presentaciones con su trío. Aquí cabe resaltar la presentación en la academia Luis A. Calvo en el año 2004.

Joe Madrid tiene responsabilidad en los avances del jazz en Colombia en los años noventa. El surgimiento de nuevas academias de música, de nuevos jóvenes talentos, de festivales de jazz y de disqueras independientes, se debe al tesón de artistas cartagenero.

Su última presentación fue el viernes 11 de noviembre de 2005 en el café Gaitán en la ciudad de Bogotá.

Según cuenta su hermano Luis, quien fuera obispo en diferentes regiones de Colombia, hoy en retiro de sus actividades religiosas, su hermano en los últimos meses de vida, se fortaleció mucho con la palabra de Dios, rezaba su rosario diariamente, recibió la confesión y los santos óleos.

Joe Madrid es resaltado por grandes escritores de la salsa y el jazz latino. José Arteaga, en su libro “Oye Como Va, una historia del jazz latino”; por Isabel Leymarie en su libro “Jazz Latino”; por Fabio Betancourt en su libro “Sin clave y bongó no hay son”; por Cesar Miguel Rondón, en su “Libro de la Salsa” y por la fundación cultural Nueva Música en el libro “Jazz Latino”.

En la madrugada del día 25 de diciembre de 2005, murió víctima de un enfisema pulmonar. Fue sepultado el mismo día en los Jardines del Recuerdo en la ciudad de Bogotá. Paz en su tumba y con su música rumba.   

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*Licenciado en Educación Física, Recreación y Deportes. Corporación Unicosta Barranquilla 1983. Especialista en Lúdica y Recreación para el Desarrollo Social y Cultural. Universidad Los Libertadores de Bogotá 2001. Melómano, Investigador cultural musical, Gestor cultural del espacio Video tertulias Afro Latinas en Cartagena Museo de Arte Moderno año 2000 a 2010; Cine bar Quiebra Canto año 2010 a 2014; Maicao Casa de la Cultura año 2016. Realizador radial Programa Surcos del Jazz Latino, Emisora de la Policía Nacional 106.5 FM. 1999 a 2003. UDC Radio 99,5 FM. Cartagena.

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1 comentario en “Con Joe Madrid, llegó la salsa”

  1. Profesor Muñoz, felicítole por su artículo, el cuál refleja una biografía de Joe Madrid, afortunadamente Colombia apenas comienza a conocer a ese genio

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