Johnny Pacheco: Un gigante de la música afrolatina a quien no se le ha dado suficiente reconocimiento

28/03/2021 04:32 p.m. 

Por GERMAN AGÁMEZ

Juan Azarías Pacheco Knipping, mejor conocido como Johnny Pacheco es considerado por muchos, uno de los creadores de lo que hoy conocemos como Salsa.

Este músico dominicano que había nacido el 25 de marzo de 1935 en Santiago de los Caballeros, República Dominicana y emigrado de niño con su familia a Nueva York, donde inició sus estudios y formación musical, terminó su actuación en este mundo el 15 de febrero de 2021, luego de una vida de grandes logros y satisfacciones.

En su país natal le rindieron varios homenajes en vida, entre ellos la entrega del principal galardón que se otorga allí a los artistas: el Premio Casandra en 2009.

Johnny Pacheco interpretaba la flauta
traversa de manera magistral.

Pero el homenaje que hoy queremos brindarle al maestro Johnny Pacheco desde esta tribuna, obviamente es póstumo y tiene que ver con llamar la atención de los medios de comunicación que se dedican a las noticias del espectáculo y a sus seguidores, sobre el poco reconocimiento que en muchos países han hecho a la labor de este coloso de la música afro Caribe.

Según datos de la página especializada en salsa, Herencia Latina, a mediados de los años 60 Pacheco y el gran Charlie Palmieri, quien ya era una figura de los grandes centros de diversión ‘newyorquinos’, organizaron un grupo de charanga vanguardista muy exitoso llamado La Duboney. Palmieri contactó a Johnny Pacheco y a partir de ese momento llenaron todos los bailes, abarrotaron el Palladium, el Corso, el Caborrojeño, el club Caravana, el Palmolive, Hunts Point Palace, el Palm Garden, el club Triton, entre otros.  Cuando la Pachanga invadió a la gran ciudad, y se convirtió en una locura, ahí estaba Pacheco en el lugar exacto donde se cocinó dicho ritmo: el club Social Tritón en el Bronx, modificando su charanga e introduciéndose en ese nuevo aire, con las magníficas voces de un trío de oro: el maestro Chivirico Dávila, el señor Elliot Romero y el maestro Rudy Calzado.

En efecto, era el momento estelar de grupos musicales como Los Pachangueros de Orlando Marín, Héctor Rivera y su Orquesta, El Sexteto La Plata, la Orquesta de Chuito Vélez y sus Estrellas Boricuas, Charlie Palmieri, Joe Quijano, Al Castellano, Mongo Santamaría, Lou Pérez y su Orquesta, Mon Rivera, Pete Terrace y su Orquesta, Arsenio Rodríguez, Dioris Valladares y su Conjunto, Joe Loco, Kako y su Combo, Charlie Fox, Manolín Morel y su Charanga, Tito Rodríguez, Don Belisario López entre otros y de verdad que fue el delirio.

Luego Pacheco se cobijó bajo la sombrilla de los Allegre All Stars y resultaron tres hermosos LP bajo las voces de Cheo Feliciano, Monguito «El Único» y Chivirico Dávila. Según Herencia Latina, el maestro Pacheco defendió la música típica cubana cuando el ‘boogaloo’ arrasó con los cimientos tradicionales. Vendría después, en los años 70, el éxito de La Fania All Stars.”

«La Guarachera de Cuba», Celia Cruz fue una de las
más grandes amigas de Johnny Pacheco.

Dice la historia que Pacheco y su Charanga fue la primera banda latina que encabezó la cartelera del Teatro Apollo, del barrio neoyorquino de Harlem, el templo del jazz en 1962.

Posteriormente y cuando la fiebre de la Pachanga empezó a diluirse, y según lo que escribió en su momento el periodista Armando López, “A Pacheco lo llamaron para trabajar con metales en la Feria Mundial de 1964, y ahí mismo cambió de palo pa’ rumba: Para que no fuera una copia de la Matancera, le agregó un bongó y un tres a su orquesta, al estilo de Arsenio Rodríguez y fue entonces cuando, ¡Nació Pacheco y su tumbao!

Después apareció la Fania, el mágico encuentro de Pacheco con el abogado Jerry Masuci, que volvería famoso en el mundo el nombre ‘Salsa’ y llenaría el vacío que dejaba la música cubana, aislada en su revolución”.

La verdad es que al maestro Johnny Pacheco, el excelente flautista, el compositor y el gran director de orquesta, no se le ha hecho el gran homenaje o reconocimiento a su labor de más de 50 años dentro de la música. Definitivamente Pacheco ha sido un pilar importante, para algunos el más importante, de lo que llamamos la salsa en el mundo. Tenemos que reconocer que antes de que Johnny Pacheco iniciara su importante obra musical no se reconocía a un ritmo con un nombre específico para agrupar lo que hoy conocemos como música afro Caribe o afro antillana. Estamos hablando de los diferentes ritmos cubanos sobre todo, como el son, la rumba, el nengón, el charangüí y otros, así como de la plena y la bomba de Puerto Rico. Estos se mencionaban con sus nombres por separado.

Johnny Pacheco hizo algo que para muchos es ilícito o ilegal. Empezó con su orquesta, a la que él llamaba una ‘típica’ a grabar, con arreglos diferentes, toda la música cubana de la época; estamos hablando de comienzos de los años 60, cuando poco tiempo antes se había presentado una coyuntura política: la llamada Revolución Cubana.

El Trío Matamoros y el dúo Los Compadres, finos cultores de la llamada música guajira, estaban en su apogeo en la isla, así como otros conjuntos cubanos como la Sonora Matancera y la Gloria Matancera; en la ‘isla del encanto’ los jíbaros hacían las delicias de los caribeños. Es entonces cuando Pacheco se dedica a grabar centenares de esos temas, inicialmente con su Pacheco y su Charanga y luego con Pacheco y su Tumbao con el que se dio a conocer a nivel mundial. Posteriormente esa agrupación pasaría a llamarse Pacheco y su Nuevo Tumbao. Es en ese tiempo, inicios de los 70, cuando al lado del judío Jerry Masucci empieza con la Fania All Stars de la que fue cofundador.

Por la orquesta de Pacheco pasaron brillantes vocalistas como Elliot Romero, Chivirico Dávila y Rudy Calzado, luego llagarían Pete Conde Rodríguez, Héctor Cassanova, Celia Cruz, Justo Betancurt y Luis Ángel Silva ‘Melón’; También actuaron con él, Monguito ‘El Único’, Alberto Valdez, , Jorge Maldonado, Celio González, Cali Alemán, Rolando LaSerie, Cheo Quiñónez, Daniel Santos, Roberto Rodríguez y Tito Allen, entre otros.

Los éxitos de Johnny Pacheco, tanto con su orquesta como con la Fania All Stars, se cuentan por centenares. Grabó aproximadamente 50 discos de larga duración (LP), algunos de ellos nominados para premios Grammy y compuso unas 150 canciones entre las que se cuentan verdaderos éxitos, como La Dicha Mía, Quítate Tu Pa’ Ponerme Yo, Acuyuyé, El Faisán y El Rey De La Puntualidad.

Hay que decir que el aporte como compositor de Catalino Cecilio Curet Alonso, mejor conocido como ‘Tite Curet’ en cuanto a las letras y composiciones fue importante para la carrera musical de Johnny Pacheco.

Pacheco también dominaba la percusión.

Discografía

Johnny Pacheco en aproximadamente 60 años de vida artística logró grabar más de 1.000 temas musicales. Estos son quizás los más reconocidos en su amplia trayectoria: Óyeme mulata, El Chivo, La malanga, Soy guapo de verdad, 30 kilos, Pare cochero, Compay Andrés, Alto songo, Acuyuyé, Cachita, Rosalía, Pita camión, Que suene la flauta, Cachetera, Mazacote, Para los pollos, El carabiné, Los chiquitines, Bilongo, la Botija y el güiro, Fania funché, Cañonazo, Los compadres, Boniato, Alto songo, El champolón, Guararé y no más, Los guandulitos,  En el Bajío, Convergencia, Soy hijo del Siboney, Acuyuyé, El negro panchón, Sin caña y sin platanal, Sonero, Shalom Malecun, De que te vale, La esencia del guaguancó, Sarandonga, Víralo al revés, Primoroso cantar, Harina con boniato, El güiro de Macorina, Pita camión, Toro mata, Canto a La Habana. El tumbao y Celia, El agua del clavelito, Alto songo, Guaguancó p’al que sabe, El faisán, Yo no parle vu Frances, Las muchachas, De la berdegué, La sopa en botella, Besito de coco, El yerbero moderno, Ritmo tambó y flores, Corso y montuno, El inventor, Lo saén, Jícamo y salsa, Don Toribio, El celoso, Saludo celestial, Yembe laroco, El guabá, La danza del Coco, Yo quiero morir cantando, Si la tierra tiembla, Los pollos no tienen dientes, Isla del encanto, Me voy para Morón, Se me fue, Esa prieta, Acere Cipriano, La dicha mía, Así cantaba papá, 30 kilos, Amalia Nicolasa, El paso de Encarnación, Los compadres seguirán, Hilos de plata, soneto flauta, Yo tengo la clave, Añoranzas, Dulce con dulce y muchos más.

Definitivamente, como lo dijo Fernando Cabrera, escritor de República Dominicana, “Se trata del músico dominicano más trascendente del siglo XX”, porque “encabezó el primer movimiento musical latinoamericano de trascendencia mundial”. 

Bibliogafía:

Página web Herencia Latina

El Listín Diario. República Dominicana

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